
A partir de los 40 años, algunas parejas se quejan de tener menos relaciones sexuales que antes. Entre la rutina, los hijos que criar o el estrés y la fatiga del trabajo, la libido queda relegada. Sin embargo, la plenitud sexual no es tan difícil de mantener. Aquí tienes algunos hábitos que te ayudarán a lograrlo.
Si bien los cuarenta son la década ideal para una pareja, porque los hijos ya no son bebés y tanto hombres como mujeres tienen fuertes deseos sexuales (a veces incluso fuera de la pareja), no siempre es fácil mantener la libido al máximo con la rutina que se ha instalado desde hace tiempo en la relación y los problemas adicionales que se prolongan en la cama. No dejes que estos problemas obstaculicen tu relación e intervén tan pronto como aparezcan. Lo más importante es despertar los sentidos eróticos de la pareja añadiendo un toque de sensualidad. Porque eso es lo que suele faltar: un pequeño esfuerzo para hacer las cosas más fascinantes y mantener el deseo. Así es como puedes hacer que la vida sexual de una pareja sea más emocionante.
Deja tus problemas fuera
No dejes que los problemas financieros te preocupen. Por eso es bueno que administres tus finanzas. Vigilar y anticipar tus gastos puede ahorrarte muchos problemas, especialmente a fin de mes. Las preocupaciones por el dinero son una de las principales causas de la falta de sexo.
Escucha a tu pareja, aprende a identificar sus necesidades y deseos. Son los pequeños detalles los que mantendrán la complicidad en tu relación.
Si no pasan suficiente tiempo juntos fuera de casa, reúnanse en torno a una pasión común, vayan al cine, aprendan a bailar de salón, den paseos por la naturaleza, viajen regularmente o restauren muebles. Todo es excusa para compartir tiempo juntos.

Vigila tu alimentación
Adopta una alimentación sana y equilibrada. Cuida tu dieta para evitar el sobrepeso. A esta edad, los excesos son más difíciles de superar.
¡Toma vitaminas! ¿Sabías que la vitamina B actúa como un estimulante sexual? La vitamina B3 coordina las hormonas sexuales, la vitamina B5 produce hormonas sexuales y la vitamina B6 regula el estado de ánimo y la libido al producir serotonina y dopamina. Así que aumenta ya tu consumo de vitamina B o toma suplementos.
Haz ejercicio. No solo es bueno para el mantenimiento del cuerpo, sino que también regula las hormonas y, por lo tanto, el estado de ánimo. Menos peleas, más placer en pareja.
Sazona tus platos con especias suaves como jengibre, azafrán, nuez moscada, tomillo, vainilla o pimienta. Despierta tus papilas gustativas antes de despertar tu libido.
Cuida tu circulación sanguínea: cuidado con el sedentarismo y los alimentos grasos o picantes. Y piensa en hidratarte lo máximo posible.
Dormir bien
Presta especial atención a tu ropa de cama. El dolor de espalda o el hecho de dormir mal puede ser un verdadero golpe. Estar relajado y descansado, y no tener un colchón que cruje, puede cambiarlo todo.
Dedica unos momentos a la reconexión. No hay nada mejor que pasar tiempo juntos, como una cena a la luz de las velas, un fin de semana romántico en una casa tranquila y bonita o un momento de relax en el spa. Estos pequeños respiros lejos de la rutina diaria los acercarán aún más el uno al otro.

Díganse cosas sexys, expresen sus deseos y anhelos, expliquen en detalle lo que quieren hacer o que les hagan en su próxima relación sexual. Sentirlo puede ser muy excitante. Y si no eres muy hablador, escríbele pequeños mensajes eróticos a tu pareja a lo largo del día.
Cambia tus hábitos para pasar más tiempo juntos
Pasa menos tiempo en tu teléfono móvil, no enciendas la televisión al llegar del trabajo por la noche, acuesta a los niños más temprano… Encontrarás maneras de aprovechar al máximo ese tiempo extra.
Para evitar la rutina, no olvides hacerte cumplidos. Sigues queriendo a tu pareja igual, así que aunque ya se lo hayas dicho mil veces, nunca será suficiente.
Hagan mimos, sean táctiles, bésense y tóquense el uno al otro. El tacto es esencial para mantener el deseo en la pareja…
Beban bebidas afrodisíacas, como el jugo de sandía.
Prueben cosas nuevas. Para romper la rutina, nada como la novedad: busquen lugares inusuales, nuevos estímulos o incluso prácticas que nunca hayan probado antes. En materia de sexo, ¡nunca es tarde para probar cosas nuevas! Multiplicará tu deseo y su eficacia.
Por último, no descuides tu propio placer como estimulante del placer del otro. Funciona como un círculo virtuoso. Cuanto más te vea tu pareja experimentar placer durante las relaciones, más la estimularás a experimentar placer y a darlo. El secreto: concentrarse en tu propio placer.







