Fetichismo

Feederismo: cuando dar de comer se convierte en una fantasía sexual | XloveCam®

Feederismo: cuando alimentar se convierte en una fantasía sexual

La comida y el sexo siempre han mantenido una relación estrecha. Comer es un placer sensual y carnal que activa los mismos circuitos de recompensa que el deseo. Pero existe una práctica que lleva esta conexión mucho más allá de una cena romántica a la luz de las velas: el feederismo. Alimentar a la pareja hasta hacerla engordar, obtener excitación sexual de ello o, por el contrario, querer que te alimenten y ganar peso para la otra persona. Un fetiche discreto, a menudo mal entendido, que esta guía explora sin juicios de valor.

Feederismo: ¿de qué hablamos exactamente?

El «feederismo», también llamado «feedismo», es una parafilia en la que la excitación sexual está relacionada con la alimentación erótica, el aumento de peso y/o el hecho de alimentar a la pareja. Se ha descrito en la literatura psicológica como una parafilia, término que designa un interés sexual inusual o poco común.

En la práctica, el feederismo implica dos roles distintos y complementarios. El «feeder» es la persona que alimenta: obtiene su excitación al ver a su pareja comer, engordar y depender de él para alimentarse. El «feedee», por el contrario, es la persona a la que se alimenta: encuentra placer erótico en el hecho de que la alimenten, la mimen y en la transformación progresiva de su cuerpo.

Estos dos roles no suponen necesariamente una práctica física concreta. Hay personas que se adentran de lleno en el «feederismo» sin ganar ni un gramo, manteniéndose en el ámbito de la fantasía y la imaginación. El deseo puede expresarse a través de conversaciones eróticas, escenificaciones, intercambios en línea o actuaciones visuales, sin que el aumento de peso real sea el núcleo de la práctica.

El vocabulario del «feederismo»

Al igual que muchas subculturas fetichistas, el «feederismo» ha desarrollado su propio léxico. Conocerlo permite comprender mejor la diversidad de perfiles y prácticas.

Feeder: quien alimenta, planifica las comidas y fomenta el aumento de peso. Suele ser el rol dominante en la relación.

Feedee: la persona a la que se alimenta, que acepta o desea ganar peso. Suele ser el rol sumiso, aunque las dinámicas varían según las parejas.

«Gainer »: término similar, utilizado sobre todo en las comunidades gais masculinas para referirse a alguien que busca engordar de forma erotizada, no necesariamente en el marco de una relación «feeder/feedee».

BBW (Big Beautiful Woman) y SSBBW (Super-Size Big Beautiful Woman): términos que designan a mujeres de complexión robusta que asumen sus curvas. El «feederismo» se cruza con frecuencia con este universo, sin ser idéntico a él.

Admirador de la gordura: persona atraída por los cuerpos redondeados o corpulentos, sin ser necesariamente un feeder. No hay que confundir a los feeders con los admiradores de la gordura. Si bien la mayoría de los feeders son también admiradores de la gordura, lo contrario no es cierto. La atracción por los cuerpos gordos y el deseo de alimentar para hacer engordar son dos cosas distintas.

Alimentación forzada o gavage: práctica en la que el «feeder» ata al «feedee» y le obliga a comer todo lo que él quiera. Es la forma más extrema del «feederismo», que se inscribe explícitamente en el ámbito del BDSM.

Lo que realmente se esconde tras esta fantasía

El «feederismo» no se reduce a una simple cuestión de comida. Lo que hay detrás es un complejo juego de poder, similar en muchos aspectos al BDSM clásico.

Por parte del «feeder», la excitación suele estar ligada al control. Alimentar al otro es decidir qué come, cuándo come y en qué cantidad. Es moldear progresivamente el cuerpo del otro, verlo transformarse bajo su influencia. Esta dinámica de dominación benevolente, en la que el poder se ejerce a través del cuidado y la abundancia más que mediante la coacción física, constituye el núcleo de la fantasía del «feeder».

Por parte del feedee, el placer suele residir en la renuncia total al control. Dejarse alimentar, dejar que le hagan engordar, volverse progresivamente dependiente del otro para alimentarse: es una forma de sumisión profunda, que puede ir acompañada de una intensa liberación psicológica. La comida se convierte en un lenguaje de amor, una forma de cuidado erotizado.

También hay una dimensión de transformación corporal que fascina en ambos roles. Ver cómo cambia un cuerpo, participar en esa metamorfosis o sufrirla, toca algo fundamental en la relación con el otro y con la materia.

Los orígenes psicológicos del «feederismo»

¿Por qué algunas personas desarrollan este fetiche? Coexisten varias teorías, ninguna de ellas definitiva.

La exageración del vínculo entre la comida y el placer. Algunos investigadores sostienen que el «feederismo» es una exageración del hecho de que la comida y la alimentación ya generan una ligera excitación en la mayoría de las personas. El «feederismo» simplemente amplificaría algo que ya está presente, en estado latente, en la psicología humana común.

La atracción por la transformación. El cuerpo que cambia, que engorda, representa para algunos feeders una forma de creación, casi artística. Moldear el cuerpo del otro como una obra en curso es una idea que alimenta la fantasía, en el sentido literal.

La dimensión nutritiva erotizada. Alimentar al otro es uno de los gestos de cuidado más arcaicos que existen. En el «feederismo», este gesto está cargado de una intimidad y un poder simbólico que el erotismo cristaliza. La figura del «feeder» encierra algo de lo maternal o lo paternal, reapropiado en un registro sexual adulto.

Las dinámicas de dominación y sumisión. Esta práctica suele asimilarse a una relación de sadomasoquismo, ya que la relación del «feeder» con el «feedee» es una relación de dominación. Para muchos practicantes, el «feederismo» es simplemente una expresión particular de las dinámicas D/s ya presentes en su vida erótica.

Consentimiento y límites

Al igual que en cualquier fetichismo, conviene trazar claramente la línea entre la práctica consentida y los excesos problemáticos.

Un feederismo consentido implica que ambas partes comprenden y aceptan libremente la dinámica en juego. El «feedee» elige participar, establece sus propios límites y puede interrumpir la relación cuando lo desee. En las relaciones de «feederismo» consentido, tanto el «feeder» como el «feedee» se excitan sexualmente con la dinámica compartida, sin que ninguno de los dos se vea obligado por el otro.

El «feederismo» no consentido, por el contrario, es una forma grave de manipulación. A veces, las personas descubren a posteriori que han sido arrastradas al «feederismo» sin saberlo, sobre todo por una pareja que fomentaba discretamente su aumento de peso. Se trata de una violación del consentimiento, independientemente del fetiche de que se trate.

Desde el punto de vista sanitario, un aumento de peso excesivo tiene consecuencias reales para la salud. Muchos «feedees» son conscientes de este riesgo y optan por mantener el «feederismo» en el ámbito de la fantasía o la puesta en escena, sin que el aumento de peso extremo sea un fin en sí mismo. Para la mayoría, mantenerse sanos mientras juegan con la fantasía del engorde es una prioridad.

Explorar el «feederismo» por webcam

Para quienes deseen explorar esta fantasía en un entorno seguro y consensuado, las plataformas de webcam para adultos ofrecen un espacio ideal. Sin restricciones físicas reales, sin aumento de peso efectivo: solo el juego, la puesta en escena y el intercambio verbal y visual en torno a un deseo compartido. En XloveCam®, las cámaras fetichistas reúnen a artistas que conocen y practican una amplia gama de fetiches, incluido el «feederismo», para sesiones en directo que se mantienen dentro del ámbito del placer consensuado.

Preguntas frecuentes

¿El «feederismo» y ser «admirador de personas con sobrepeso» son lo mismo?

No. A un admirador de la gordura simplemente le atraen los cuerpos redondeados o con sobrepeso. Un «feeder», por su parte, obtiene su excitación del proceso de alimentar y hacer engordar. La atracción por el resultado y el deseo de provocar la transformación son dos cosas distintas. Un «feeder» suele ser un «fat admirer», pero lo contrario rara vez es cierto.

¿Es peligroso el «feederismo»?

En el ámbito de la mera fantasía o de la puesta en escena leve, no. En una práctica real que implique un aumento de peso excesivo, los riesgos para la salud son reales: problemas cardiovasculares, diabetes, movilidad reducida. Por eso, muchos practicantes mantienen su feederismo en el ámbito de la imaginación o establecen límites claros sobre el aumento de peso aceptable.

¿Está relacionado el «feederismo» con el BDSM?

No necesariamente, pero ambos universos se solapan con frecuencia. La dinámica entre el «feeder» y el «feedee» se basa en relaciones de dominación y sumisión similares a las del BDSM clásico. Algunos practicantes viven el «feederismo» en el marco de una relación D/s más amplia, mientras que otros lo practican de forma totalmente independiente. No es una condición, sino una proximidad.

¿Es un fetiche extendido?

Entre el 13 % y el 19 % de las personas encuestadas en un estudio estadounidense afirman haber fantaseado alguna vez con dar de comer a alguien, pero menos del 2 % de ellas declaran que se trata de una fantasía recurrente o intensa. El «feederismo» sigue siendo, por tanto, un fenómeno minoritario, aunque menos infrecuente de lo que podría parecer a primera vista.

Acerca del autor Pamela Dupont
Mientras escribía sobre las relaciones y la sexualidad, Pamela Dupont encontró su pasión: crear artículos cautivadores que exploren las emociones humanas. Cada proyecto es para ella una aventura llena de ganas, amor y pasión. A través de sus artículos busca llegar a sus lectores ofreciéndoles perspectivas nuevas y enriquecedoras sobre sus propias emociones y experiencias.

También te pueden interesar estos otros artículos: