
¿Serás algún día un buen marido? Dite a ti mismo dos cosas buenas: tu mujer tendrá la pareja que se merece, y tú obtendrás la satisfacción y, oh sí, el sexo con el que has estado soñando. Sigue estos consejos para conseguir más sexo, alegría sin límites y ropa interior limpia, y mantén feliz a tu mujer.
Comentarios de un marido.
1 – Elimina «nunca» y «siempre»
Cuando discutas con tu mujer, no utilices ninguna de estas dos palabras. En primer lugar, no son técnicamente precisas. Pero, lo que es más importante, son palabras que hablan de la esencia. En lugar de estos adverbios acusadores, utiliza palabras y frases realzadoras, como «a veces o como me siento» o «ojalá». Vale, son suaves, pero ¿sabes qué? Los mejores maridos son en realidad un poco más sensibles a los sentimientos de sus mujeres que el compañero medio. Por cierto, las palabras nunca y siempre son geniales cuando la piropeas, como en «Nunca dejas de sorprenderme» o «Siempre me encanta pasar por debajo de tu blusa». Y si tu relación acaba de empezar, no te pierdas las 13 cosas más sexys que puedes decirle.¡Fácil para hacer feliz a tu mujer!
2 – Trabaja en el reencuentro
Admitámoslo, no te estás centrando realmente en ella, ¿verdad? Ella sólo recibe una pequeña parte de tu atención. No es suficiente.
Que no cunda el pánico. Los hombres no pueden estar «en» todo momento. El secreto es «casarse» con tu limitado suministro de atención y guardarlo para desplegarlo en momentos decisivos. Tus momentos clave son los reencuentros. Tómate unos segundos y entrégate a ella cada vez que te encuentres con ella. Durante un rato, quizá dos, reclámala con la mirada. Mírala de un modo que diga: «Estoy feliz de estar en casa, de vuelta a nuestro poderoso secreto». Este tipo de mantenimiento sutil pero diario mantiene el motor en marcha. Y para más consejos sobre relaciones, aquí tienes 15 formas de impresionar a cualquier mujer.
3 – Ríete con ella
Una de las cosas más afirmativas que una persona puede hacer por otra es reírse de los intentos de humor del otro. Muchos maridos, con el tiempo, olvidan este saludo. ¿Tu mujer no tiene gracia? ¿Qué tiene de malo? Tampoco lo es el idiota de tu jefe, pero te ríes de sus flojos intentos de humor. ¿Por qué te ríes? Porque intentas demostrar que le respetas. Aquí ocurre lo mismo. La risa es un tónico para los males de una mujer. Y recuerda: una comunicación sana es la base de las mejores relaciones. ¡Es fácil hacer feliz a una mujer!
4 – Haz rugir al león
De vez en cuando, los maridos necesitan volverse fieros y desafiantes. No ocurrirá a menudo, pero cuando te encuentres en una situación de confrontación, en la que hayan fracasado la razón y las palabras dulces -un conflicto con un profesor, un proveedor, un cobrador, tu vecino, tu madre-, prepárate para ladrar en defensa inequívoca de tu familia. No temas esta obligación. El afecto de tu mujer por ti disminuirá si lo haces.
5 – Sé un poco niño
Sí, esto va en contra de la idea carnívora anterior, pero un marido es versátil: puede dar patadas al balón y arrancar la cuña. La gentileza y la amabilidad y la ternura y todos esos rasgos que no son muy útiles en el mercado son oro puro cuando se trata de ser marido. Un buen marido confía en su mujer, valora sus consejos, confía en que le amará incluso cuando él no esté al mando. Somos más humanos cuando estamos heridos o perdidos. Fred Rogers dijo una vez que el mejor regalo que puedes hacer a alguien es recibir amablemente su ayuda. Enriquece a todos, a quien la da y a quien la recibe. De vez en cuando, rodea a tu mujer con los brazos y susúrrale que estás confuso. Deja que te ayude a encontrar el camino. Si estás estresado, no tengas miedo de abrirte.
6 – Ella necesita cercanía para sentirse sexual. Necesita sexo para sentirse cercana
Éste es el rompecabezas fundamental e impenetrable del amor. Los grandes maridos tienen presente esta realidad en todo momento. Sin embargo, quizá merezca la pena consultar las 13 cosas más sexys que puedes decirle a una mujer.
7 – Sé más sensible
Aparentemente, los hombres tocan demasiado poco a sus mujeres. El tacto no sexual es un apoyo poderoso e infrautilizado de otra alma. Cuando te dirijas a la puerta, dale un rápido apretón doble en el brazo. Cuando te dirijas a una fiesta o a tu mesa, ponle una mano ligera pero firme en la parte baja de la espalda. Nada especial: mientras esté junto al fregadero lavando los platos, acércate por detrás y dale un beso en la nuca. Debe ser algo más que un picotazo, haz que dure 1,4 segundos. Añade un pequeño gruñido de gratitud; su mensaje es sólo éste: «Soy un hombre afortunado» No te quedes detrás de ella. Sin brazos. Ni rastro de necesidad pélvica. Se pondrá de mal humor si sospecha que estás disfrutando del postre mientras ella raspa la mugre de pollo de una fuente de horno. Dale un beso de marido a lo bestia y lárgate. Se sentirá valorada. Y tú serás una mujer feliz.
8 – Ver la taza de café
El marido perfecto comprende que las mujeres suelen confundirse con cosas sin importancia, como la taza de café sin lavar que lleva días en el fregadero. Pocas esposas comprenden que no es que los hombres no vean la taza de café y decidan no enjuagarla, sino que el vínculo neuronal entre sus globos oculares y sus cerebros nos impide ver la taza. La biología de género, que explica por qué no ves la taza, se reduce a esto: los hombres tienen muchas cosas más importantes en la cabeza. ¿Se pagarán las facturas? ¿La oportunidad de hacer
Otra queja: los hombres no ayudan lo suficiente en casa. Culpable de los cargos. Pero he aquí la solución: haz más. No mucho más, sólo un poco más. Una de las mejores cosas de las mujeres es que aprecian la más mínima señal de que te esfuerzas. Están orientadas al esfuerzo. Intenta caminar por una habitación con la mente de una mujer. Imagina que tu cerebro tiene espacio para trivialidades como tazas sin lavar. ¿Sigues buscando consejos matrimoniales? Aquí tienes 7 formas de hacer que tu matrimonio dure para siempre.
9 – No está roto, así que no lo arregles
La gente rara vez cambia a menos que se sienta aceptada tal como es. Una vez que las personas sienten que no tienen que cambiar, se produce el crecimiento.
10 – Juega para ganar
Claro que puedes tener una pequeña gran relación de pareja eligiendo el camino seguro. Pero ésa no es forma de ser un buen marido. Ella tiene derecho a más.
La gente suele conformarse con acoplarse, porque teme que los problemas peliagudos hagan saltar por los aires su matrimonio. Temen acabar solos, viviendo bajo el puente detrás del instituto. Libérate para jugar con valentía asumiendo el gran riesgo: el divorcio. Decide que lo que dijiste en la boda iba en serio, que esa mujer, pase lo que pase, es tu compañera para toda la vida. Las parejas mayores suelen decir que, una vez superado el momento de dejarse, su relación de pareja recibe un vigorizante segundo aire. Ya no tienen miedo de estar solos, hablan. En busca de algo más rico que la simple amistad, exploran los remordimientos y los agravios. Y esto puede conducir a un matrimonio más espacioso, una conexión llena de corazón y bien templada en lugar de pegada. Es muy fácil hacer feliz a tu mujer en la vida real, ¿verdad?
Y para mantener feliz a tu mujer, aquí tienes 13 secretos que deberías guardarte para ti. Y si tenéis un proyecto en común, compártelo con tus seres queridos creando un sitio web gratuito ( fotos de vacaciones, logros, …).